Matriarchal Leadership Style

The Path from Pain to friendship

I have worked in the lowest position in an arts organization and in one of the top leadership positions.  In both places, I saw the same kinds of harm.

People often tell me I am wise, thoughtful and smart.  But when a disagreement comes up, those words seem to disappear.  To me, a disagreement is a misunderstanding to clear up, or a chance to see a new point of view or a more creative choice.  Yet instead of being seen as a thoughtful leader, performer, composer, teacher, singer and arts administrator, I become “the problem.” When I’m met with rudeness and stand firm, I’m the one they call rude.

I like to explain this with a story.

Imagine you’re at a party, and someone in stilettos steps hard on your foot. It hurts, and you cry out.

Version one: The person scoffs: “Calm down.  You’re embarrassing yourself.” Or they get defensive: “I’m a good person. I don’t deserve to be yelled at.”

Version two: The person says, “Oh, I’m so sorry,” and walks away to give you space.

Version Three: The person apologizes and helps you to a chair.  “Let’s look at your foot.” They see that the skin is broken and bleeding, so they drive you straight to the emergency room.  While you wait together, you talk, and you find you have a lot in common.  You become great friends.

Years later, at another party, people enjoy your playful banter and ask how you met.  One of you says, “She tried to kill me with her stiletto!” And you both laugh.

That laughter was only possible because you acknowledged the hurt and repaired it. The painful moment turned into something beautiful: a real, lasting friendship.  I believe anyone can do this.  The question is, will YOU?

With this in mind, I’ve had many conversations with our singers, and together we built a plan.  It gives everyone a way to work through everyday conflicts: a moment of discomfort, a concern, or a new idea that was met with defensiveness.  We can solve these by talking and truly listening to one another.

Our plan keeps everyone’s dignity intact and keeps our focus on the problem and on finding solutions.  If repair is needed, we offer it.  If not, we close the circle more easily.

We come from different backgrounds and experiences, and we think differently.  Conflict will happen whenever people come together.  That doesn’t mean we are attacking each other.  It means we need a plan, so that when problems come up, we can hold each other through the discomfort and work them out together.

A Matriarchal Vision

Equal players, different skills

After years in arts administration, performance, teaching, directing and in many kinds of arts organizations, I noted some things needed to change for artists to thrive. With help from our board and input from our singers, we built a structure that’s working well for us: shared leadership with equal power.

Everyone answers to someone, but no one holds more power than anyone else. Our singers lead in small teams we call casitas, which together make up our barrio. Each casita handles one part of our work, such as welcoming members, building partnerships, fundraising and marketing. We talk things through until everyone is on board. When someone raises a concern, we see it as a chance to understand the issue better, not as a challenge. We take our time building our policies together, making artistic choices together, programming and fundraising together because this is shared work.

Our diversity brings strength and helps keep any one person from burning out, because the responsibility is supported, shared and communicated freely with honesty and transparency.

Del dolor a la amistad

He trabajado en el puesto más bajo de una organización artística y también en un puesto de alto liderazgo.  En ambos lugares, sufrí los mismos tipos de daño.


Con frecuencia me dicen que soy sabia, reflexiva e inteligente.  Pero cuando surge un desacuerdo, esas palabras parecen desaparecer.  Para mí, un desacuerdo es un malentendido que se puede aclarar, o una oportunidad para ver otro punto de vista o una opción más creativa  .  Sin embargo, en lugar de verme como una líder, intérprete, compositora, maestra, cantante y administradora de las artes reflexiva, me convierto en “el problema”.  Cuando me tratan con descortesía y me mantengo firme, soy yo a quien llaman descortés.
Me gusta explicarlo con una historia.


Imagina que estás en una fiesta y alguien con tacones de aguja te pisa el pie con fuerza.  Le duele y usted grita.


Versión uno: La persona se burla:““Cálmese. Está haciendo el ridículo”.  O se pone a la defensiva: “Soy una buena persona”.  “No merezco que me griten así”.”


Versión dos: La persona dice: “¡Ay, lo siento mucho!”, y se aleja para darle espacio.
Versión tres: La persona se disculpa y le ayuda a sentarse en una silla. ““Vamos a ver su pie”.  Ve que la piel está rota y sangrando, así que la lleva de inmediato a la sala de emergencias  .  Mientras esperan juntos, conversan y descubren que tienen mucho en común  . Se hacen grandes amigos.


Años después, en otra fiesta, la gente disfruta de sus bromas y les pregunta cómo se conocieron.  Uno de ustedes dice: “¡Intentó matarme con su tacón de aguja!”.  Y los dos se ríen.


Esa risa solo fue posible porque ustedes reconocieron el dolor y lo repararon  .  El momento doloroso se transformó en algo hermoso: una amistad real y duradera  . Creo que cualquier persona puede hacer esto.  La pregunta es: ¿lo hará USTED?


Con esto en mente, he tenido muchas conversaciones con nuestros cantantes, y juntos creamos un plan.  Le da a cada persona una manera de resolver los roces de todos los días: un momento incómodo, una inquietud o una idea nueva que fue recibida con una actitud defensiva.  Podemos resolver estas cosas hablando y escuchándonos de verdad.


Nuestro plan protege la dignidad de todos y mantiene nuestra atención en el problema y en la búsqueda de soluciones.  Si hace falta reparar, lo ofrecemos  .  Si no, cerramos el círculo con más facilidad.


Venimos de diferentes orígenes y experiencias, y pensamos de manera diferente  . Los conflictos siempre van a surgir cuando las personas se reúnen.  Eso no significa que nos estemos atacando.  Significa que necesitamos un plan, para que cuando surjan problemas, podamos acompañarnos en la incomodidad y resolverlos juntos.

Una visión matriarcal

Iguales en valor, distintos en habilidades

Después de muchos años en la administración de las artes, la interpretación, la enseñanza y la dirección, y en muchos tipos de organizaciones artísticas, me di cuenta de que algunas cosas tenían que cambiar para que los artistas pudieran prosperar. Con la ayuda de nuestra junta directiva y las ideas de nuestros cantantes, creamos una estructura que nos está funcionando muy bien: un liderazgo compartido con igualdad de poder.

Todos rinden cuentas a alguien, pero nadie tiene más poder que los demás. Nuestros cantantes dirigen pequeños equipos que llamamos casitas, y juntas forman nuestro barrio. Cada casita se encarga de una parte de nuestro trabajo, como dar la bienvenida a los miembros, crear alianzas, recaudar fondos y hacer mercadeo. Conversamos las cosas hasta que todos estemos de acuerdo. Cuando alguien expresa una inquietud, la vemos como una oportunidad para entender mejor el asunto, no como un desafío. Nos tomamos el tiempo para crear nuestras políticas juntos, tomar decisiones artísticas juntos y planear la programación y la recaudación de fondos juntos, porque este es un trabajo compartido.

Nuestra diversidad nos da fuerza y ayuda a evitar que una sola persona se agote, porque la responsabilidad se apoya, se comparte y se comunica libremente, con honestidad y transparencia.

What happens when conflicts shows up?

Hierarchy Doesn't solve problems or conflicts effectively.

LCP invests in solving issues and resolving conflict in the following way.

At LCP, we handle conflict through a process we call Cerrando el Círculo (Closing the Circle). In many organizations, one person at the top settles problems, and people follow rules out of fear rather than trust. We believe a healthy system works better than a power structure that demands order. First, a circle keeper meets with each person alone, and no one is forced to take part. Then we come together in a circle, listen until everyone feels heard, own our part, and agree on a plan. A few weeks later, we check in to make sure we kept our promises. This way, we repair harm instead of punishing it, trust grows, and order comes naturally.

La jerarquía no resuelve los problemas ni los conflictos de manera eficaz.

LCP se compromete a resolver problemas y conflictos de la siguiente manera

En LCP, resolvemos los conflictos con un proceso que llamamos Cerrando el Círculo. En muchas organizaciones, una sola persona en la cima resuelve los problemas, y la gente sigue las reglas por miedo, no por confianza. Creemos que un sistema sano funciona mejor que una estructura de poder que exige orden. Primero, un guardián del círculo se reúne con cada persona por separado, y nadie está obligado a participar. Luego nos reunimos en círculo, escuchamos hasta que todos se sientan escuchados, reconocemos nuestra parte y acordamos un plan. Unas semanas después, damos seguimiento para asegurarnos de que cumplimos nuestras promesas. Así reparamos el daño en lugar de castigarlo, la confianza crece y el orden llega de forma natural.